¡Este Valencia es de Champions!

El Valencia llegaba a Pucela como si fuera a jugar una final. Se jugaba el billete de ida a la Champions League la próxima temporada 2019-2020. Los nervios estaban en el aire, sabían que solo dependían de ellos mismos para asegurarse la cuarta plaza. El empate en el José Zorrilla les valía a los de Marcelino en caso de que el Getafe no ganara al Villarreal, pero la gran revolución de La Liga este año, los azulones querían competir por primera vez en su historia en la máxima competición continental.

El Valladolid llegaba de celebración, se habían asegurado estar un año más en La Liga Santander, lo que le otorgaba el lujo de jugar el inicio del partido con sus jugadores menos habituales y a gritos de “Pucela es de primera”. Por el contrario, Marcelino hacía uso de nuevo de su once de gala aunque con la baja de Garay.

 

El Valencia salía tranquilo al igual que el Valladolid, como si se tratase de un partido amistoso. Mucha relajación y risas en el túnel de vestuarios. Una relación que sorprendió al Valencia en los primeros minutos del partido, con las llegadas dentro del área de los Sergio González. Los ches tuvieron un inicio frio y lento, con una gran ausencia de los delanteros que desperdiciaron dos centros muy claros que podrían haber adelantado al Valencia al comienzo del partido.

El Valladolid seguía con su celebración y emoción, y asi lo demostraban sus jugadores .Toni Villa hizo una gran jugada individual en la que salió de dos de los hombres del Valencia pero el disparo, lamentablemente, terminó en el palo.

Marcelino les pedía intensidad, no se creía lo que estaba viendo, no parecía que el Valencia se estuviera jugando una plaza para la competición europea. Guedes mientras tanto, continuaba con su actitud de los últimos partidos, con gestos de enfado a sus compañeros que les reclamaba que jugaran en corto en vez de en largo.

Los de Marcelino lo intentaban, llegaban a puerta, no a un gran nivel, pero se encontraban con el guardameta del Getafe, Yoel, que estaba muy acertado. La tensión estaba presente en el partido, no llegaban los goles y el cuerpo técnico del Valencia se enteraba de que el Getafe, su rival en la lucha por la cuarta plaza de la champions, ganaba por 1-0 al Villarreal, lo que les dejaban al Valencia, en ese momento fuera de la competición europea. Pero un error de Kiko Oliva, devolvería al Valencia la ilusión de luchar por el cuarto puesto. Un gran jugada colectiva entre Santi Mina, Rodrigo y este que encuentra a Carlos Soler ,termina con un gol del canterano que revive el partido. La ilusión se acentuó más al saber que su rival, el Getafe, había sido vencido en portería por el Villarreal, por lo que el puesto europeo era de momento, para los Valencianos.

              Carlos Soler, anotador del primer gol del Valencia                                                                       Fuente: Marca

El descanso sentó bien al Valencia y relajó, por el contrario, al Valladolid, quien de nuevo, regaló una nueva oportunidad a los de Marcelino. Yoel asiste a Alcaraz, que no controla la pelota y Parejo le gana la espalda ,le roba el balón y asiste a Rodrigo que hace el 0-2. El sueño de la champions cada vez estaba más cerca y era más real.

Rodrigo celebra el 0-2                                                                                                                                                  Fuente: Marca

Alcaraz tras su pequeño error, lo intentó suplir con un gran disparo desde fuera del área, que acabó estrellado en el segundo palo. El Valladolid sabía que seguían un año más en primera, que no se jugaban nada, pero no querían dar esa imagen.

Los ches en los últimos minutos jugaron como no lo hicieron en los 45 minutos de la primera parte y parte de la segunda. Oportunidades de gol tuvieron, y muchas, más merecidas que los dos goles conseguidos debido a dos errores garrafales. Sin embargo, todo salió como esperaba Marcelino. Victoria en Pucela y cuarta plaza conseguida.

Un gran año del Valencia que peleo desde atrás hacia delante en la clasificación, consiguió llegar a la final de la copa del rey y asegurarse la cuarta plaza que le da la garantía de estar un año más compitiendo en la máxima competición continental. Han conseguido los objetivos fijados a principio de la temporada.

Un partido también que quedará en el recuerdo tanto de los aficionados del Valladolid, como del capitán del equipo, Borja Fernández, quien a sus 38 años, jugaba su último partido como jugador profesional y los aficionados se lo agradecieron con gritos de «Borja Borja Borja» a lo largo de todo el partido.

              Familiares de Borja Fernández agradeciendo su carrera futbolística                                   Fuente: Marca

 

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